¿Qué miramos?
Las horas que se van
Cuánto tiempo dedica tu equipo a copiar datos, perseguir partes o contestar lo mismo.
Lo que cuestan los errores
Avisos que se pierden, viajes inútiles o facturas que se retrasan.
Qué costaría construirlo
Qué haría el programa y qué supondría hacerlo, sin sorpresas.
Qué costaría mantenerlo
Alojamiento, mantenimiento y mejoras, mes a mes.
En cuánto se recupera
Con todo lo anterior, en cuántos meses el programa se ha pagado solo.
Un ejemplo (empresa inventada)
Imagina una empresa de reparaciones con cinco técnicos en la calle. Su oficina dedica una hora al día a copiar avisos del teléfono y del WhatsApp a una hoja de cálculo, y de vez en cuando se pierde un aviso. El estudio pone en una hoja esas horas y esos avisos perdidos, lo compara con lo que costaría un programa que recoja los avisos solo y los mande al móvil del técnico, y calcula en cuántos meses se recupera. Los números de tu empresa salen de tu caso, no de este ejemplo.